Acarreo una amargura impropia, una tristeza tan honda, un presentimiento ajeno que me tiene inquieta.
Y es este vacio en el pecho el culpable de mi mirada cargada de nada, de mi sonrisa tan falsa como la vida misma; Tan pasajera es mi risa, tan momentanea la alegria.
Duermo en un lecho de dudas danzantes en la oscura niebla, juegan mis dedos con un debil rayo de luna que se cuela entre las cortinas, y mis ojos miran la luna, ya no está llena, se extingue su luz lentamente en la penumbra y el rayo casi desaparece, y con el mi cordura, y se va mi locura, y ya no me queda nada, solo silencio, gritos de adentro (hoy la luna no esta bien).
Los fantasmas hoy se preguntan por la luna que acompaña sus penas en la distancia, los hombres lobo han sido esta noche simples mortales, las arañas extrañan las divagaciones de su alma universal, las estrellas lloran a la bella luna al verla asi y todos los cuervos chillan en sus ramas con dolor y frenesí. (Hoy la luna llora)
Pero solo ellos, solo ellos y unos cuantos locos noctambulos escuchan la melodia que emanan sus crateres, pidiendo un cielo más justo, un Dios que no le de cabida a tanta miseria en sus entrañas, una sola verdad en ese mundo que se alza ante sus ojos, lleno de apariencias.(Hoy la luna sufre sola)
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