martes, 27 de mayo de 2014

-¿Y... qué paso? +De un día para otro dejamos de hablar. -¿Así? ¿Sin más? +Sí, nunca mandamos ningún otro mensaje. -¿Por qué no le hablas? +¿Por qué no me habla él? -A lo mejor está esperando que tú lo hagas. +No creo. Me ha demostrado que puede vivir sin mi, mientras que yo me muero por hablarle.

No hay comentarios:

Publicar un comentario